martes, 19 de agosto de 2014

¿Cultura del presupuesto o presupuestar la cultura? (+Audio y Galería de Fotos)

 Se ha puesto cara la cultura cubana. Lo mismo para los seres normales, aquellos que viven solo de su salario, que para las instituciones culturales y organismos, sobre todo de las provincias del interior del país.
 En el primero de los casos, acceder a instalaciones turísticas, establecimientos recreativos donde se presentan, -en su mayoría- los mejores exponentes de la música, el humor y el espectáculo criollo, es siempre una puñalada al bolsillo por sus exorbitantes precios que solo incluyen, muchas veces, el pago de la entrada.
 Desde 75 pesos  hasta 250 o más, pueden exigir grupos, orquestas o intérpretes en dependencia de los espacios donde se presentan, y para suerte o desgracia, siempre hay quien puede darse el lujo de pagar, -y no como un sacrificio, sino más bien con regularidad.
 Las galerías siguen siendo gratis, pero ¿quién puede entonces comprarse un cuadro?, mucho menos si de esas ventas viven los artistas, quienes muchas veces tiene que hacer SOPA ( dígase del arte de baja calidad y gusto estético, pero adorado por turistas como souvenirs) para poder sobrevivir.
 Por otro lado, altos son los precios que pagan las instituciones por la presentación, de apenas hora y media de cantantes, humoristas, y otros artistas. Los precios van desde 32 mil pesos hasta duplicar y sobrepasar ese monto, siempre en proporcionalidad directa con la calidad o popularidad de los contratados.
 El buen uso del presupuesto para la cultura, ese que se destina a organismos, empresas y direcciones provinciales del sector, puede convertirse entonces, en un dolor de cabeza, y más que eso, en el descontento del público, cuando no se administra bien.
 Los Lineamientosde la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, recoge en uno de sus capítulos lo relacionado con las unidades presupuestadas, las cuales cumplen funciones estatales y de gobierno o prestan servicios de  salud y educación. A estas se les definen misiones, funciones, atribuciones y obligaciones.
En sus artículos del 31 al 33 el documento refiere que “se reducirá la cantidad de unidades presupuestadas hasta el número mínimo que garantice el cumplimiento de las funciones asignadas, donde prime el criterio de máximo ahorro del Presupuesto del Estado en recursos materiales y financieros, garantizando un servicio eficiente y de calidad. (…) Las unidades presupuestadas que puedan financiar sus gastos con sus ingresos y generar un excedente, pasarán a ser unidades autofinanciadas, sin dejar de cumplir las funciones y atribuciones asignadas, o podrán adoptar, previa aprobación, la forma de empresas. A las unidades presupuestadas que solo logren cubrir una parte de sus gastos con sus ingresos, se les aprobará la parte de los gastos que se financiará por el Presupuesto del Estado.
Vale destacar entonces la importancia de que los organismos piensen en las fórmulas para lograr un autofinanciamiento y de esa forma, disminuir los gastos del país, sin embargo todavía existen instituciones no se toman en serio el asunto.
 Gestionar bien el presupuesto para la cultura
 Recientemente se efectuó en Cienfuegos un evento sin precedentes y con amplia aceptación de la población cienfueguera: La Fiesta de Música Alternativa Ciudad del Mar. Unos treinta conciertos en apenas tres días con lo mejor de ese género, fue todo un éxito también, para la economía de varias instituciones de la provincia.
 Fueron varias las presentaciones en diversos espacios como el Centro Cultural Julio Antonio Mella, el café Terry, el Cabaret Tropisur  y la Plaza de Actos. La sede principal fue el coliseo mayor de la ciudad Teatro Tomás Terry, un centro que además auspicia importantes eventos como el Festival del Monólogo Latinoamericano.
 “Buscamos varias fórmulas para hacer realidad este anhelo y atraer a la juventud a estos espacios culturales”, comenta Miguel Cañellas Sueiras director de la institución.  
 “Es una forma de gestionar la cultura y la recreación con una calidad artística determinada en aquellas agrupaciones que tienen un impacto, gestiones con el presupuesto y aunando esfuerzo de muchas instituciones”.
 El Terry teatro rediseñó su programación para iniciarlo así y bajo el agua se llenó como no suele llenarse con otros músicos.
  “Le pedimos al gobierno diseñar sus conciertos de fines de semana en función del «Fiestón». Muy pocas veces hablamos de gestión de la economía de la cultura, que no es más que usar bien y lograr un impacto con el dinero que te dan anualmente”.
Varios artistas se reunieron en las presentaciones
 Por ejemplo, el pago a las orquestas locales equivale a gastar 120 pesos por cada persona que viene a verlos, y aunque tienen calidad han perdido el impacto y entonces solo acuden unas 20 o 40 personas al teatro, mientras con un grupo nacional logras una mayor eficiencia porque tienes entre 800 y 1000 personas en el público.
 Entre las presentaciones diarias, varias de las agrupaciones accedieron también a ofrecer un concierto gratis, convocados además por Jorge Luis Robaina, cantante y director de Karamba. Los músicos llegaban en sus transportes, ofrecían los conciertos y volvían a la capital, una fórmula que permitió además disminuir los gastos en alojamiento.

 “Presentamos un proyecto conjunto al gobierno de Cienfuegos y sumamos entidades como la EGREM, Musicuba, las cuales fueron pilares importantes en la organización. Se respiró además un ambiente muy lindo de festividad. Pretendemos en un futuro convertirlo en un evento internacional para eso desde la plataforma Suenacubano, trasmitimos al mundo los principales detalles”.
 Al encuentro asistieron Qva Libre, David y Ernesto Blanco, Adrián Berazaín, Fernando Bécquer, Mayco D´Alma, Pupy y los que Son Son, Pedrito Calvo, Yuli y Havana C, Síntesis, D´Corazón y Los Jóvenes clásicos del Son, un ejemplo exitoso de la buena gestión del presupuesto.
 Cine Prado en tres tiempos

 Cuál si existiera, hipotéticamente, una competencia, son hoy las instalaciones del turismo, y no precisamente las de cultura, las que atraen mayor cantidad de público, al menos aquí en la Perla del Sur.
 Por ello el rescate de las instituciones, el aumento de propuestas atractivas en sus establecimientos deben ser constantemente estrategias a poner en práctica por el sector.  Con tales propósitos en 2010 surgió el proyecto de convertir el Cine Prado, -inutilizado y en progresivo deterioro como tantos otros- en un centro cultural de trascendencia en la ciudad capital, sin embargo, problemas con el presupuesto han retrasado su ejecución y concreción.
 “El cronograma de ejecución se planificó para nueve meses y ya casi tenemos cuatro años, indica Francisco Nicolás Romero Hernández, inversionista principal. Actualmente contamos solo con un tercio del presupuesto aprobado y eso influye en la terminación de la obra, así como también otros factores como la compra de los recursos que nos van haciendo falta”.
“El presupuesto conciliado en el plan de inversiones (1,8 millones) no ha podido cumplirse, y no se tiene en cuenta el tiempo en que se recuperará la inversión,  la cual tendrá un impacto en la sociedad”.
El proyecto del salón multiuso incluye servi café que servirá de lobby, exposición de la historia del cine, y para que no se pierda su objeto social como cine existirá en el segundo piso, y quienes deseen pasar al espectáculo, taquillas con medidas de seguridad para proteger la recaudación, baño de mujeres y hombres, servi bar, conciertos, pasarela, espectáculo danzario, orquesta de gran formato, barra en los laterales del primer nivel para evitar que las personas deambulen por el establecimiento e incomoden a otras que están en las mesas. Proyectamos que el salón tenga una capacidad de 1500 personas.

 Ah, pero una inversión millonaria de este tipo, no es algo que deba tomarse a la ligera. Ciertamente el centro Provincial de Cine necesita aumentar su nivel de ingresos, pero sería descabellado no analizar profundamente cada uno de los gastos.
 Aunque el proyecto -amplio en su diseño y multifuncionalidad- constituirá sin dudas unas de las mayores inversiones en materia cultural en las últimas décadas en Cienfuegos, amerita ciertamente un nivel de análisis y concreción pausada. Mas, existen muchas instituciones que gastan apresuradamente el monto asignado, -para que no disminuya de un año a otro-  en inversiones y contratos que apenas satisfacen las necesidades y expectativas del sector.
 El presupuesto de una provincia no es algo que deba planificarse descabelladamente, y más que presupuestar la cultura, todavía nos falta a los cubanos mucho, para ganar cultura del presupuesto.
Entonces ¿ habrá que hacer estudios para saber cuánto cuesta la cultura cubana?




Ver trabajo no 2: La lenta muerte de un cementerio

3 comentarios:

  1. Glenda, la cultura debe ser siempre presupuestada (escuelas de arte, teatros, museos, galerías, dependen del Estado), aunque es cierto lo que planteas, algunas instituciones deberían hacer más para aprovechar el presupuesto que se les destina. Con dolor he visto en mis viajes a Cienfuegos que las obras en el Cine Prado no avanzan, ese que fue una sana oferta para nosotros. Espero que las autoridades lean tu trabajo y se decidan entonces. Saludos desde Holanda.

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    1. Creo lo mismo que tú, dicen que en 2015 terminarán el Cine Prado, al menos esa es la pretensión, espero que esté para cuando regreses a Cuba

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