martes, 10 de diciembre de 2013

Cuba, un país de izquierda donde rigen los derechos

 Desde hace años se le acusa a Cuba de violar los derechos humanos. Como si no se conociera por qué es precisamente este país, uno de los que más hace para cumplir con esa declaración universal. Ciertamente mucho se ha dicho sobre el tema, y no voy a rellenar mis letras con cifras sobre como en la Isla se cumplen esos preceptos adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París.

La foto de portada de mi trabajo es de mi hermana mayor Kenia, con mi sobrino José Kmilo, con la historia de ellos, prefiero resaltar en este día de los DDHH, lo feliz que soy de haber nacido en la Mayor de las Antillas, a pesar de no vivir en un país perfecto.

Mi sobrino nació hace exactamente un año, cuatro meses y 11 días. Desde que era apenas un frijol en la barriga de mi hermana Ara, yo estaba feliz, a pesar de los riesgos que trae un embarazo.
Hubo ultrasonidos, seguimientos, exámenes, genéticos y otros tantos análisis para saber de su salud y la de mi sobrinito. Hasta ingresada estuvo una vez porque se habían equivocado de dirección y creían que su domicilio estaba muy lejos del hospital. A pesar de situaciones desagradables, de las que no escapa ningún lugar y nadie, el sistema se preocupaba por los dos.
A pesar de no tener aún círculo infantil para el niño y apelar a amistades, vecinos, familiares o cuidadores por cuenta propia, sé que mi sobrino tendrá gratis una educación, alimentación y su familia tendrá siempre cómo protegerlo. Sé que a pesar de las carencias, vivirá feliz.
La otra historia es mi hermana Kenia, que hace dos meses aproximadamente llegó de Venezuela con un cáncer de seno. Ciertamente han sido muchos los gastos en alimentación, productos de aseo personal y otros, pero nada se ha gastado en medicamentos, tratamientos o consultas médicas.
Dura ha sido la pelea, cierto. Pero nada se nos pidió durante los 15 días ingresada en el Hospital Ameijeiras, ni se le cuestionó por ser de Las Tunas y atenderse en La Habana. Y aunque he tenido mis decepciones, disgustos y malos tratos, han sido más las alegrías de aquellos que sin conocerte se aprestan a ayudar.
Este es un país único, y soy feliz de haber nacido aquí, por eso me duele que aquellos que no lo conocen, que no saben de la vida de los que lo desandamos día a día, lo cuestionen.
NO es Cuba un país perfecto, no lo es. Pero doy gracias a Dios por haber nacido aquí. Porque este país de izquierda, afortunadamente lo rigen los derechos… de todos.

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